Publicidad

Ima TV Ideas que mueven Andalucía

Siria sin los sirios/as.
Medios de comunicación y falsas dicotomías.

Canal: Universidad Internacional de Andalucía

Argumento

Siria sin los sirios/as.
Medios de comunicación y falsas dicotomías.

Las crónicas periodísticas de las crisis transmiten el relato del observador con frecuente ausencia de la voz de los sujetos protagonistas de la misma noticia, por lo que el debate indaga sobre las estrategias necesarias para la construcción de un nuevo relato, en este caso; sobre el mundo árabe islámico.

Leila Nachawati encuentra que la gente hoy en Occidente asocia con frecuencia Siria con el ISIS, siendo ISIS un acontecimiento muy reciente en el tiempo.

Sin embargo el conflicto sirio presenta la paradoja de ser el conflicto más testimoniado en tiempo real –on live–, en youtube, y ser también el más confuso de la narrativa periodística.

En esa paradoja, la primavera árabe representa un punto de inflexión en la imagen mediática del árabe en Occidente. Una imagen que, por primera vez, presenta la reivindicación popular de procesos de cambio y momentos de optimismo.

Leila Nachawati destaca el hecho de que por primera vez el norte mira con respeto al sur, sin rechazo ni condescendencia, adoptando incluso las propias estructuras de reivindicación y protesta que se están creando en Túnez para incorporarlas miméticamente en el movimiento del 15M en España.

Pero fue una mirada fugaz inmediatamente triturada en el molino del carrusel mediático que salta continuamente de una noticia a otra en orden a lo pintoresco del suceso del momento, sin mayor seguimiento después.

Y después del suceso se impone el imperio de los viejos filtros mediáticos reduccionistas. Filtros que Nachawati encuentra en tres vertientes; la geoestratégica, la identitaria y/o sectaria y finalmente la polaridad dicotómica.

El primer filtro impone la narrativa mediática realizada desde la preponderancia de los intereses geoestratégicos heredados de la guerra fría sobre los relatos locales de la población afectada.

El segundo filtro obedece a la perspectiva identitaria y/o sectaria que tiene Occidente del mundo musulmán implantando el relato ortodoxo propio de un mundo primitivo presidido por los instintos primarios y los conflictos tribales.

La narrativa occidental no sólo desatiende las circunstancias reales de la olla a presión que Bashar al-Ásad había instalado en Siria, sino que reduce su estallido a una confrontación sectaria entre chiíes y suníes dispuestos a su exterminio mutuo.

Finalmente la narrativa occidental impone la dicotomía de los imperios combatientes; el imperio y el antimperio: USA versus Rusia; Arabia Saudí versus Irán, etc.

Atendiendo a estos filtros Leila Nachawati le pregunta al periodismo occidental: ¿Qué pintan los sirios en el conflicto sirio?
¿Por qué protestan?
¿Por qué luchan?
¿Contra quién o cuáles son las tensiones internas?, etc.

Asimismo la perspectiva orientalista encierra la concepción del musulmán bien como un agente del mal, o como una marioneta irracional capaz de inmolarse por una causa borrosa siempre al servicio de las grandes potencias.

Otra de las dicotomías que impone la narrativa periodística occidental es la que representa el conflicto como lucha entre árabes radicales y árabes moderados.

Se trata de una dicotomía fraudulenta que transforma el conflicto sirio alineando a ISIS como parte de los radicales y presentando a Bashar al-Ásad como parte de los moderados.

Sólo la memoria permite restaurar la verdad del conflicto sirio seriamente falsificado por la narrativa periodística y de ahí extrae Leila Nachawati la utilidad de las herramientas de internet que muestran fielmente la verdadera naturaleza del conflicto.
El ejemplo de Kafranbel, un pueblo de Siria acosado tanto por Bashar al-Ásad como por ISIS, es paradigmático para Leila Nachawati de la resistencia del pueblo Sirio, pero hay muchos más en Siria. Se trata de la gente que trata de construir en mitad de la devastación de la guerra haciendo las numerosas acciones que se reflejan en la web www.syriauntold.com creada para ello por la propia Leila Nachawati; son las narrativas de los de dentro; los hechos y voces de los protagonistas.

El relato de Leila toca el problema de la información convertida en commodities de los medios de comunicación de masas; la información convertida en producto de consumo masivo. Una información marcada por las preferencias épicas y pintorescas del consumidor final.

Pero la información de los medios es una información compactada que compite por la escasa atención del consumidor centrándose en la espectacularidad de sus titulares que descontextualizan y distorsionan la propia sustancia del hecho que transmite.

Curiosamente, aunque las narrativas periodísticas manipulen con frecuencia las fuentes para adaptarlas a sus relatos y vulneren habitualmente las más mínimas consideraciones éticas, la fotografía del horror, señala Leila Nachawati, tiene un significado distinto para los sufridores de violaciones cotidianas, ya que esa fotografía es la prueba que documenta y da sentido a esa muerte inasumible.

Por el contrario Leila señala la esquizofrenia del consumidor de noticias que pasa continuamente de la carcajada eufórica a la depresión instantánea. Y apunta que el mejor antídoto contra la saturación permanente de las conciencias es la humanización de las narrativas.

Comentarios

No hay comentarios

Dejar un comentario

Datos Requeridos

Para comentar es necesario estar registrado. Si no lo está, pulse aquí.

 Recordar Contraseña